miércoles, 25 de diciembre de 2013

HOY HE SALIDO EN LA TELE

Noche de Navidad. Toda mi familia pegada al televisor, esperando ver por trigésimo sexta vez el abrazo que nos damos mi madre y yo en el aeropuerto. Otro de esos programas que buscan explotar las emociones de la gente, pero que sirve también para que muchos entiendan un poquito de lo que sufrimos. Porque yo soy otra española desterrada.




El viaje de vuelta fue demasiado largo. Los nervios, muchos. Dos noches sin dormir. Y cuando salgo y veo por fin a mi familia, me doy cuenta de que hay una cámara al lado de mi madre. La verdad es que no apetece nada hacer entrevistas cuando te encuentras agotada física y emocionalmente, pero piensas "tengo la oportunidad de que escuchen la rabia que siento"; así que hablé. Hablé para nada, porque lo han cortado. Y no quiero que me corten más. Así que ahora, con la indignación todavía fresca, abro este blog. No creo que lo lea mucha gente, pero necesito aportar mi granito de arena. Necesito hablar con españoles desterrados que están en otros lugares. Necesito que las cosas cambien, que la actitud de la gente cambie. Necesito que todos sientan un poquito del dolor de emigrar por desesperación.

Espero actualizar este blog con anécdotas del emigrante, con historias de otros españoles, y rellenarlo con la mía propia.

No nos van, nos echan.